Si nos preguntamos ¿Cuál es
el objeto más complejo del universo?, la respuesta para muchos es el cerebro
humano. El cerebro, posee la red más compleja y el sistema más poderoso del
universo, y no se le puede igualar. Lograr esto, es precisamente el objetivo de
la inteligencia artificial. La creación de esta inteligencia no se trata de
igualarla por medio de la construcción de un robot, sino de crear un computador
que pueda pensar como un ser humano, pero para conseguir esto todavía queda un
camino muy largo. Hoy la inteligencia artificial simple se encuentra por todas
partes, lo podemos ver por ejemplo en el SIRI de Apple o en una recomendación
de amistad en Facebook. De igual forma este tipo de inteligencia está en
nuestros autos, nuestras casas e incluso en el control del tráfico aéreo.
Dato curioso: se puede decir que en el año 1997 el computador Deep Blue le ganó
al campeón mundial de ajedrez Gary Gasparov, pero cuando se le pidió al
computador jugar damas, no supo cómo empezar; no pudo aprender sola el juego y
no pudo pensar como un ser humano y este es el reto final para la inteligencia
artificial. Algunos hablan de crear una inteligencia artificial humana que
tenga la capacidad de aprender, mejorar procesos y que incluso termine
convirtiéndose en un súper humano. Los expertos dicen que de ser posible
lograrlo, será en el 2050.